El plan de las tres erres

Hace más de veinte años que paso largas temporadas en este bello municipio y recuerdo cuando, en el lejano 1994, recalé por estas tierras. Desde entonces han cambiado muchas cosas y una de ellas es el equipo de gobierno local, monopolizado hasta el año pasado por el Partido Popular.
Pero también ha cambiado, y para bien, la recogida selectiva de basura y desechos. Desde hace unos años, hay varios tipos de contenedores para depositar basura orgánica e inorgánica; papel, plásticos y envases, ropa usada y algo importante, recogida de aceite usado. O sea, que tenemos todas las facilidades para practicar el plan de las tres erres: «Reducir, Reusar y Reciclar». Ya no podemos culpar a las instituciones de abandono en este campo, sólo cabe apelar al sentido cívico y poner el granito de arena para que seamos capaces de llegar a ser unos consumidores responsables.
Dicho esto, me avergüenza profundamente cómo se encuentra cualquier paraje de Torrevieja, con bolsas de plástico, envases de todo tipo y muchos de ellos pueden acabar en el mar y ser mal alimento para muchas especies, que perecerán por esta causa. Me indigna cómo se depositan en el contenedor de basura orgánica toda clase de residuos, sin molestarse en seleccionar los restos.
Sólo hay que molestarse un poco, por la salud del planeta y de los que vienen detrás de nosotros. Es inconcebible que se sea tan irresponsable.
Lo que denuncio se puede comprobar, siempre que no vayamos con gafas de madera, recorriendo el municipio y en todas sus urbanizaciones. Encontraremos mares de bolsas de supermercado por todos los lados: Paseos, arcenes de las carreteras y colindantes, zonas verdes y zonas menos verdes.
Incluyan en mi preocupación las Salinas de Torrevieja. Fuente de salud donde las haya, con sus lodos y baños. Aunque ha mejorado el cuidado de los usuarios, aún veo algún desalmado que deja restos utilizados para sus baños. Cuidemos ese paraje natural, que es un verdadero tesoro.
Además de lo antiestético y lo que afea al municipio, lo que está en juego es nuestro futuro como especie: Consumir responsablemente, Reusar el producto, y por último Reciclar, es el camino correcto para un consumo sostenible, ya que ningún recurso natural es inagotable en este planeta.
No es más limpio el que más limpia, sino el que menos ensucia. Y el Ayuntamiento de Torrevieja podría incluir en su hoja de ruta para sus máquinas barredoras a la urbanización Lagosal y en especial la calle Paloma. Por los altos impuestos que pagamos, alguna contraprestación merecemos… Digo yo.

Lupicinio Rodríguez

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