Otra historia real: Un gato muy enamorado

Una abuela increíblemente amable, muy sensible y famosa en su comunidad, pero sin apenas familia y gravemente enferma, siempre acostada en la cama, apenas podía caminar, amaba muchísimo a su gato rojizo Ulises, y pidió a su única nieta, Carmita, que lo cuidara, para lo cual la abuela dejaba su casa y su dinero a la niña. Carmita, ahora una jovencita muy amable e inteligente, que perdió a sus padres y hermanita en un accidente de tráfico, y que vivía sola con la abuela, también amaba al gato rojizo Ulises, al cual se le había unido otro gato blanco y negro, Amante, y la abuela no lo sabía. La abuela falleció y Carmita cuidaba y alimentaba a los dos gatos, que también eran muy juguetones, simpáticos, y que comían mucho, sobre todo en invierno. Después del fallecimiento de la abuela, Ulises cayó en coma. Carmita lo puso en la jaula para llevarlo al veterinario, cosa que presenció Amante, que lloró viendo a su amigo dejar la casa. Cuando Carmita regresó del veterinario con la jaula vacía, Amante salió disparado de la casa y se metió en el remolque de un camión que estaba cargando muebles en la casa contigua, creyendo que Ulises, el gato rojizo, también estaría en ese camión. El conductor del camión, inocente del incidente, se dirigió a su destino. Carmita, en vista de que Amante no volvía a casa, inició su búsqueda con los vecinos, con la radio y prensa local, pegatinas, pancartas, pero Amante no aparecía, ni se tenian noticias de él.
Después de varios meses, Carmita recibe una llamada de teléfono que decía: «tenemos a tu gato». Carmita no lo creía, pero el llamante insistía diciendo: «estoy leyendo el collar del gato donde ustedes indican el número de teléfono, por eso llamamos. Podremos cuidar del gato hasta que ustedes vengan a recogerlo». Pero Carmita vivia en Canadá y el gato estaba en Estados Unidos, a unos tres mil kilómetros. «Te enviaremos el gato, no te preocupes, envíanos tu dirección postal».
Gracias al teléfono en el collar del gato y a la amabilidad de la gente, Carmita recuperó a su gato, al que amaba muchísimo. Amante, el gato blanco y negro, hizo lo que cualquier ser humano haría por su amante, ir al fin del mundo por el ser querido.

José Antonio Rivero Santana

1 Comment

  1. Hermosa historia es verdad los gatos que vivieron juntos mucho tiempo se quieren tanto que hacen cualquier cosa Gracias muy linda historia

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*


*