«Magnífica actuacion de la Policía Local»

Vivo en un edificio esquina con calle Villa Madrid y Bilbao. Un jueves de un mes no muy atrás, acercándose a las doce de la noche, llamé al 092 (Policía Local). Al ver que no me cogían, llamé al 062 por si yo no estaba muy seguro del teléfono 092. Vuelvo a intentarlo de nuevo después de las 12 de la noche, y después de tres intentos de llamadas, me coge una señorita que me figuro sería una agente, respondiéndome, bastante fatigada, como aquello que «después de tanta insistencia voy a ver qué pasa», de lo cual le dije que tenía que estar en su puesto de trabajo. Me preguntó qué deseaba y le dije que debajo de mi edificio, en uno de los tres bares o cafeterías, se estaba celebrando una fiesta con música muy alta que seguro superaba los 50 decibelios, y cuyos altavoces se encontraban fuera del local, en el anexo tapado de la calle, de la cual salían también risas, carcajadas, chillidos, etc., etc. Me preguntó el nombre del bar, y le dije que no lo sabía, que la Policía se acercara y que tomara cartas en el asunto. La calle era Villa de Madrid, bar muy conocido en todos los ambientes.
Como pasaban más de 20 minutos y la Policía no hacía acto de presencia, le volví a llamar, pero de esta vez me cogió a la sexta llamada. Le dije que este comportamiento no es normal en una Policía, y que al día siguiente procedería a denunciar al sr. Alcalde y al Jefe de la Policía Local. Entonces me vuelve a preguntar si ya sabía el nombre del bar, le dije que sí, se llamaba XXX (es decir, no voy hacer constar en este escrito el nombre de bar). Después de mi llamada, aún no habían pasado tres minutos, la música dejo de sonar, las risas y demás juergas seguían existiendo. Cuatro minutos más tarde de que se apagara la música, eran las 12:37 h. de la noche, y veo que se acerca un vehículo de la Policía Local que viene entrando por donde se encuentra el Parque de las Naciones, pasa por delante del bar en cuestión, no se para, sigue por la avda. Villa de Madrid para abajo, se mete a la derecha, Diego Ramírez Pastor, sube por la calle Ciudad de Barcelona, viene por la calle Bilbao, y baja de nuevo por Villa de Madrid, parándose delante de la puerta a unos 30 metros del bar en cuestión, en el autoservicio de 24 horas cercano. Eran concretamente las 12:40 h. de la noche. En ese justo momento que ellos aparcaban el vehículo tipo furgón de atestados, se aproximó otro vehículo de la Policía Local que procedía de la misma dirección, Parque de las Naciones, se saludaron, desconociendo yo lo que comentaban. Los del coche no bajaron, los otros del primer coche se acercaron a la ventanilla, pienso para comunicarse con ellos, y con las mismas los del segundo coche siguieron su viaje por la calle Villa Madrid para abajo.
Las juergas, risas y alborotos seguían como antes de apagar la música, los Policías salieron en varias ocasiones del autoservicio 24 horas al furgón, abriendo la puerta trasera y cogieron papeles. De vez en cuando miraban hacia el bar por los ruidos que hacían, pero allí no se acercó ninguno de los dos agentes a ver lo que pasaba. A la 1:10 h., media hora después de su llegada, montan en el furgón y se marchan. Yo llamo de nuevo al 092, me sale la misma señorita y le pregunto si sabe de qué forma actuaron sus compañeros en el caso del bar, me dice que sí, y me cuelga el teléfono. ¿Qué le parece a los lectores de este magnífico diario, la actuación de unos Policías Locales? Yo pienso que no son merecedores del uniforme que llevan puesto. Y claro, los consumidores a seguir pagando los sueldos de estos energúmenos con nuestros impuestos (y aquí no pasa nada, como en el resto de España).

J.L. González

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