Denuncia pública sobre el área de Urgencias del Hospital de Torrevieja

La familia Rodríguez Murcia quiere hacer llegar a todos los ciudadanos/as la situación vivida en el área de urgencias del Hospital de Torrevieja, con el fin de que los hechos sufridos no se vuelvan a repetir, debido a la actuación de un médico de urgencias que pudo derivar en un posible desenlace mortal. Una actuación de un determinado facultativo que la familia Rodríguez Murcia califica como mínimo de indigna, poco profesional, temeraria e incluso objeto de una posible negligencia al poner en riesgo la vida de Carlos Rodríguez Murcia, de 23 años, que padece síndrome de Opitz y al cual se le diagnosticó una infección generalizada.
Lo sucedido tuvo lugar en el mes de abril. Ahora, tras la larga recuperación del afectado y tras mantener una reunión la pasada semana con los responsables del citado centro hospitalario, la familia decide hacer público lo ocurrido.
Carlos Rodríguez sufre síndrome de Opitz. Es decir, que padece numerosas deformidades de aparato locomotor, retraso mental profundo, epilepsia o hipertelorismo, entre otros. Se encuentra postrado en una silla de ruedas, no habla y tiene que ser atendido las 24 horas del día.
El pasado día 14 de abril fue trasladado hasta el área de urgencias del Hospital de Torrevieja debido al empeoramiento de su salud con la aparición de fiebre y temblores. El alta la recibió 11 días después, el 25 de abril.
Una médica de urgencias trato al joven en un principio el pasado 14 de abril. Mientras le realizaban diversas pruebas analíticas, comenzó a convulsionar en un episodio que no sufría desde el año 1999. En ese periodo de tiempo, según relata la madre, Ana Murcia, la médica había terminado el turno y había sido sustituida por un médico. Ante el estado del enfermo «comencé a gritar, a pedir ayuda para que mi hijo fuese atendido urgentemente, pero sólo acudían dos auxiliares que no sabían muy bien qué hacer», explica.
Los continuos requerimientos realizados por la madre del joven ante esta situación no fueron suficientes para que fuese atendido, mientras el cuerpo de Carlos comenzó a llenarse de puntos negros, indicativos de una infección generalizada. «Más tarde se le diagnosticó una sepsis», añade.
En esos momentos, y ante los requerimientos para que se personara en el box de urgencias un médico, «incluso me amenazaron con llamar a seguridad y echarme de urgencias. Mi hijo no estaba bien, se moría y seguía sin ser atendido».
Después de que el enfermo dejara de convulsionar, apareció un medico que «ni lo miró. Parece que el estado de mi hijo no iba con él», asegura la madre, mientras que otro de sus hijos asegura: «Mi hermano no estaba bien, se moría y lo digo porque para saberlo no hay que ser un lince».
La sorpresa vino a continuación. El médico al cual la familia Rodríguez Murcia culpa de una actuación indigna, al poner supuestamente en riesgo la vida de Carlos Rodríguez, ordenó que fuese trasladado a planta.
Una vez en la habitación, sufrió una nueva convulsión que, debido a sus antecedentes, le puede provocar la muerte instantánea. En esta nueva situación, los familiares de Carlos Rodríguez comenzaron a gritar por el pasillo, a pedir un médico que llegó casi de inmediato y quien decidió trasladar urgentemente al enfermo a la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI). «Nos ayudó incluso a empujar la camilla de mi hijo para llegar lo más pronto posible a la UCI», indica Ana Murcia, que añade: «Nos dijo que cómo era posible que el enfermo estuviese en planta debido a la gravedad de su estado».
Una vez en la UCI, al enfermo se le diagnosticó una sepsis, una infección generalizada que afecta a todos los órganos vitales y que le podría haber causado la muerte.
La familia denunciante se reunió la pasada semana con el director médico del Hospital de Torrevieja, David Salinas, y con el gerente, José Antonio Velasco, para denunciar lo ocurrido. Según explica la madre, el primero se comprometió a tomar medidas y abrir una investigación para que este tipo de situaciones no se vuelvan a repetir, que es lo que queremos. «Nos dijo que nos informaría sobre las medidas tomadas, pero el gerente siempre intentaba tirar balones fuera», indicó. Ana Murcia no descarta tomar medidas legales contra el responsable o responsables de lo sucedido a su hijo, e incluso comunicar este tema directamente a la Conselleria de Sanidad.
Gracias a todos los medios de comunicación por su colaboración en dar a conocer la situación que hemos sufrido.

Ana Murcia

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