La diferencia

Digo «la diferencia», y me explico. Leo con mucha atención el trabajo que están llevando a cabo los miembros de la Red de Solidaridad Popular «Soledad Díaz» de Torrevieja, encabezados por Alberto Arranz y Susana Fernández, para esclarecer la maraña en torno a los créditos hipotecarios concedidos por los bancos a cualquier ciudadano, pero sobre todo para la compra de una vivienda. Yo no me voy a meter a explicar detalladamente el levantamiento de esta «liebre» por parte de estas personas. Eso es cosa de ellos. Lo que sí quiero resaltar es su trabajo y su abnegación en que salgan a la luz pública todos los chanchullos, la corrupción y la falta de escrúpulos de toda esta gentuza de los bancos, que dejan a la gente en la calle a través de un desahucio y aquí no pasa nada. Un abrazo para ellos y a todos los miembros de la RSP «Soledad Díaz» igualmente, y adelante, ni un paso atrás.
Muy diferente es la noticia que aparece en un diario de tirada provincial, que dice que las grandes constructoras exigen al Gobierno que implante peajes en todas las autovías de España. Para mí esta noticia merece más de una reflexión. Estos artistas quieren gobernar el país sin presentarse a las elecciones. Anda que no tienen cara estos «pollos». Sigo con más ejemplos. O lo que quieren es hacer un recordatorio al Gobierno para que recauden dinero para que se haga cargo de las autopistas deficitarias privadas, que nos costaría a los contribuyentes españoles más o menos 5.000 millones de euros, para socializar las pérdidas, como siempre ha ocurrido en España últimamente. Tenemos el ejemplo más sangrante de lo que estamos pagando todos los ciudadanos con el rescate de los bancos. Estos impresentables, que muchos de ellos llevan la muñequera con la bandera de España, se llevan el dinero a los paraísos fiscales para no pagar impuestos aquí. Todos unos patriotas. Aquí está la diferencia entre unos y otros. Que los lectores saquen sus conclusiones.
Posdata: Quiero recordar a quien corresponda, a ver si empiezan a meter mano a todos los motoristas y automovilistas que han tomado la calle Desiderio Rodríguez como si fuera el velódromo del Jarama. Por ejemplo.
Yo espero que la Policía Local torrevejense, en este caso, empiece a tomar nota.
Seguimos galopando…
¿Hasta cuándo? Al tiempo.

Gerardo Garrido

1 Comentario

  1. La izquierda no es moralmente superior al resto, por solo razones ontológicas. En un estado democrático y de derecho NO TODO VALE.

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