¡¡¡¡¡¡¡ Más madera !!!!!!!

Sí, más madera, y no precisamente para construir un barco, sino para echar más leña al fuego cruzado entre compañeros, que no adversarios, y mucho menos enemigos. La memoria suele ser frágil, aunque depende cómo y para qué se utilice. Creo, modestamente, que para la cosa política suele venir muy bien si se usa con raciocinio y perspectiva de futuro, porque, como muy bien dice el sabio profesor Lledó, «no hay futuro sin memoria». Ahora, con ese invento o experiencia piloto de las primarias abiertas en las filas socialistas torrevejenses, a poco que se descuiden, se quedan sin futuro o, por decirlo de otra forma, no vuelven a subir al tren del futuro de nuestra ciudad. En sí no están nada mal unas primarias abiertas a la sociedad, es decir, más allá de la militancia o simpatías con los candidatos; pero la cosa se puede poner chunga cuando las fuentes de información de los chicos de la prensa sueltan «cosas» probablemente malintencionadas y posiblemente con escaso rigor en su fin de informar desde la verdad o desde la objetividad o desde la información contrastada. Como normalmente hay mucha maledicencia en la cosa política, y más entre compañeros (y desconozco la razón), las informaciones que estoy leyendo de moteros y demás no auguran nada positivo. Lo bonito sería competir con honestidad, con lealtad, con franqueza y que ganara el que menos trampillas hiciera, porque trampillas siempre hay. Lo negativo de todo esto es que, mientras se enfrascan en estas batallas, se van perdiendo energías y fortaleza para muchas otras. Y lo peor de lo peor es que quien caiga en la batalla ya no tendrá ánimo para echar una mano en la otra batalla que está a la vuelta de la esquina: las elecciones municipales. Y por estas consideraciones me viene a la cabeza el título de un libro que estoy a punto de comprar para devorarlo: «Izquierdas del mundo, uníos», del ensayista portugués Bonaventura de Sousa Santos.
Nota para los desmemoriados locales: la memoria crea, cambia, inventa y compara, según José Antonio Marina. Echémosle memoria a nuestra ciudad.

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*


*