Fernando Guardiola

Tele 5, en su línea de montar el ¨pollo”, mediádito, lleva ya unas semanas emitiendo un programa, que bajo el título de “I love Escassi”, ha escandalizado al mundo del feminismo y del buen gusto. Para empezar, echó mano de un “celestino” muy particular, Jesús Vázquez, que “oliéndose el paño”, al segundo programa, tomó las de Villadiego, pasando el marrón a Joaquín Prats Jr. al, que si su padre levantara la cabeza, y lo viera en estos menesteres, le iba a estar dando “collejas”, hasta que perdiera el sentido. Pues bien, el programita de marras, es un “gran hermano”, con un “hermano” y cuatro “hermanas”. El “hermano”, listo, rico, guapo, cachas y “salido” como el “pico de una esquina”. Las hermanas, tontas del culo, indecentes, y unas “pedorras” del tres al cuarto, que son capaces, hasta de desnudarse ante el “macho-trofeo”, con tal de conseguir los favores del tal “Escassi”, que digo yo que no andará tan “escasi”, cuando se tiran literalmente del moño, para que se las lleve al huerto, y no precisamente de los olivos, que es por estas fechas lo más indicado. El Ministerio de Igualdad, ha puesto el grito en el cielo, y una larga lista de asociaciones estatales y católicas, se han puesto a la cola de las comisarías, para denunciar la bajeza moral, que supone contra la mujer, su utilización como una “mercancía” sexual, y para que este programa se elimine de la parrila (¡joer!, … cuando miento esto de la “parrilla” , solo me llegan pensamientos “carnales”, o séase unos filetones a la brasa de mucho cuidado), pero ellos, lo más que han hecho, es sumirlo en las profundidades de las noches del jueves. Pero aún así, habrá gente que vea, como cuatro “pelandruscas”, se rebajan ante el morbo que da el dinero, y la fama, y si encima es a lomos de un “jinete”, que “cabalga” a golpe de espuela, mejor que mejor. Con programas como este, lo único que hacen nuestro ínclitos canales, es deshacer toda la labor, que las mujeres, feministas o no, hacen día a día, para conseguir la igualdad social de la que tienen derecho, y que en ciertos ambientes, se vuelva a los tiempos de “ultratumba”, donde un tío se valoraba, más por el “polvolaveraje”, que por su capacidad intelectual. Ya lo decía yo cuando nació esta cadena hace la friolera de veinte años, …” mala rima tiene”. Continúa leyendo »


Antena 3 emite los domingos, en horario de máxima audiencia, un, le voy a llamar programa, por llamarlo algo decente, en que Blanca Fernández Ochoa, Sofía Mazagatos, Yeyo Llagostera, Miguel Temprano y Álvaro de Marichalar «muestran su experiencia, tras vivir durante diez días como vagabundos sin recursos a modo de periodistas de investigación», o eso es lo que dice la cadena, en la «rimbombante» promoción de tan repugnante engendro. Las personas, que no son pocas en nuestro pueblo, que están actualmente implicadas en ayudar a gente sin recursos, y que realmente viven su realidad de cerca, sin necesitar salir en la tele o tener momentos de gloria con «reality shows» basura, estarán tan indignados como yo por que se utilice la miseria ajena para sacar audiencia y promover a unos pseudofamosos que ya están más vistos que el tebeo en todo tipo de programilla que se haga para darle nombre y que necesitan sacarse protagonismo de alguna forma. Son unos sinvergüenzas, tanto ellos como los que lo promueven. ¡Qué fácil es estar unos momentos en la calle, cuando todos sabemos que les espera un hotel de 5 estrellas! El paripé que montan es sólo pura ficción delante de unas cámaras de televisión. ¿Cuántos dramas e historias personales de gente sin hogar escucha esta gente famosa a la semana? Las suficientes para quedarse tranquilos pensando lo que les van a pagar por hacerse indigentes unas horas. Con estas condiciones, todo el mundo quiere ser indigente por unos momentos. Que dejen de decir que quieren enseñar la realidad social con estos programas, si después no hacen nada por cambiar el mundo de esta gente. Sólo les preocupa la audiencia. Los sin techo son para ellos pura «carnaza» que los alimenta y los hace parecer muy solidarios a los ojos de una audiencia que se traga todo lo que le echen por la tele. En lugar de perder el tiempo con esto, convendría emprender acciones sin necesidad de protagonismo, voluntariado de corazón, dar de nosotros sin esperar nada a cambio. Yo conozco la a gente de aquí que saben la realidad de los sin techo, les acompañan, les dan su tiempo, ganan su amistad y confianza y como los pobres son eso: pobres, pero no «gilipollas», les hiere ver a alguien aprovecharse de su condición para ir de buenos samaritanos y sacarse minutos de audiencia en la tele. Ese programa es un atentado a la ética, a la justicia y la solidaridad social. ¿Dónde se esconden los comités de ética de nuestra televisión? Enterrados en la mierda de la indiferencia, coreando aquello de ¡todo por la pasta!