El carnaval de la política municipal de Torrevieja

Nicolás Navas

Ya ha pasado el carnaval, y con ello caen al fin los disfraces y las máscaras. De acuerdo con la tradición, el carnaval es una festividad anual en la que se celebran los placeres de la vida y en exceso, para luego ejercitar la constricción y el ayuno, que a través de la cuaresma nos lleva a la pascua… un batido perfecto de lo profano y lo sacro. Pues bien, en la política local el carnaval es todo el año, no hay constricciones, ni mucho menos ayunos… ¿os lo imagináis? No hay más que ver los plenos municipales, para darse cuenta de que el Teatro Municipal sería la mejor opción para la celebración de estos, dado las comparsas que allí se encuentran: los que van de puritanos, los que van de peregrinos, la de los macacos… entre otros, y que semanalmente somos testigos cuando salen a la calle con sus caras-caretas a interpretar su música y baile, siempre propagada por sus medios afines, claro.

Pero la sociedad torrevejense ya no cree en los cantos de sirenas de estos arribistas y oportunistas que juegan a ser políticos. Destapadas algunas desvergüenzas, y puesto en evidencia, el jefe de la Agrupación Socialista de Torrevieja intenta desesperadamente taparlas a como dé lugar. Siempre a través de su concejal de Cultura, claro, ¿quién más?, que, entre malabares circenses y maniobras de alto riesgo, va apagando los focos incendiarios que los “Andreses” van esparciendo allí por donde pasan. El concejal de Cultura, Rodolfo Carmona, ya comienza a asemejarse más al mismísimo Iván Redondo (pero en pastillas, eso sí). Unas veces, lo hace con humo de colores, como si de una “holi run” se tratase, otras con un video en las redes sociales, otras con un discurso montado sobre el rayo de una hipérbole permanente, y últimamente, invadiendo el trabajo de sus aliados en la oposición: Los Verdes, (que al igual que los naranjas) son expertos en genuflexión y eso, Eduardo lo sabe.

Y queda evidenciado, que ni unos ni otros son santos de la devoción de quien escribe, ya que fue en el gobierno anterior que se pactó construir rascacielos a lo largo de la ciudad, y en las zonas más privilegiadas en cuanto a ubicación por sus vistas y paisajes. Azules, Rojos, Verdes, Naranjas… habían ocultado al pueblo torrevejense la intensión de construir verdaderos monstruos de cemento, los cuales proyectarán una enorme sombra allí donde se construyan en detrimento de todos los vecinos y de nuestros paisajes, y por supuesto como suele suceder, en beneficio de unos pocos. Estas construcciones estaban ya autorizadas, y otras muchas estaban en el horno, y claro, tanto el anterior como el actual alcalde, lo sabían. No en vano (y antes de las elecciones) el actual alcalde de Torrevieja se pidió la concejalía de Urbanismo, la Torre de Marfil de la ciudad y su trono de hierro, para si poder seguir aprobando unas cuantas torres más como, por ejemplo, en la Cala del Palangre, en Los Náufragos… es realmente triste, y una pena que con la experiencia adquirida al respecto gobierno y oposición estén al servicio del ladrillazo.

Y todo esto comenzó con el gobierno del Partido Alianza Popular (actualmente Partido Popular) allá por los años 1988, hoy señalado por algunos como el padre y el epicentro de la corrupción en Torrevieja y en la Vega Baja.(El exalcalde de Torrevieja cumplió condena en la moderna prisión de Campos del Río, Región de Murcia. Todavía tiene pendiente el juicio sobre una finca que compró en 180.000€ (euros) y al cabo de poco tiempo la vendió por más de 5 millones).

Detener estos proyectos es casi una quimera, ya que las indemnizaciones son realmente cuantiosas e inasumibles. ¿Pero por que el gobierno anterior no se ocupó de salvaguardar los espacios verdes, los mismos espacios verdes de los que hoy presumen luchar y defender y que corren el riesgo de ser sustituido por el lúgubre cemento? ¿Por qué no los blindaron de la misma manera que Hernández Mateo los libero? ¿Y el PSOE? ¿Y UP? ¿Y Los Verdes? ¿Dónde estaban? Pues así la célebre frase se hace evidente y necesaria: “dime que presumes y te diré que careces”. Los Verdes y el PSOE, cuando se pronuncian al respecto, ya saben que esta es una lucha perdida, y quieren hacernos creer que es obra y arte de un solo partido, cuando ahora ya todos sabemos que no es así, por esa razón, cuando Los Verdes y PSOE se pronuncian con aparente valentía terminan de la misma manera, apelando al pasado, “rescatando lemas” y haciendo afirmaciones con términos ambiguos, y dando informaciones que son fragmentarias e inverosímiles contradictorias. Mientras tanto… Don Eduardo calma a Don Andrés, y por debajo de la mesa acaricia su rodilla, y mientras cruzan sus cómplices miradas beben sorbo a sorbo de la copa de champagne, y se descubren ensoñadores trepando y trepando sus torres de Babel. Pero como bien dijo un cantautor argentino, el Indio Solari: ¨cuanto más alto trepa el monito, así es la vida, el culo más se le ve¨.

¡Salud y República mis partisanos!

5 Comentarios

  1. «¡Salud y República mis partisanos!» (sic)

    Pues es muy fácil: se insta una reforma constitucional por el procedimiento agravado, ¡y ya!

    Ah, que no tienes votos suficientes…

    Claro, entonces mejor el golpe de estado en Torreguía… Dónde va a parar.

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