Torrevieja: El centro perdido

Julián Carcaño Pareja
Mesa de Los Verdes de Torrevieja

A un observador extraño le podría resultar paradójico lo que le ha ocurrido a Torrevieja en los últimos veinte años. Pero a los que hemos nacido aquí no nos lo resulta. Torrevieja ha crecido de tal forma que se ha convertido en el tercer núcleo poblacional de la provincia de Alicante y en el quinto del País Valenciano, superando los 103.000 habitantes empadronados, que proceden de más de 120 países, con los consiguientes problemas de desvertebración socio-cultural.
El rápido crecimiento de un pueblo y su inusitada transformación a marchas forzadas en ciudad, al estar provocado por el desarrollismo urbanístico y por la cultura del ladrillo, ha dado como resultado una ciudad deforme, con largas extremidades de cemento y ladrillo, pero con un cuerpo raquítico en infraestructuras y equipamientos urbanos (educación, seguridad, transporte, espacios verdes urbanos, etc.). Y lo más grave de todo: en ese vertiginoso trayecto de pueblo a ciudad, Torrevieja ha perdido el alma. O, lo que es lo mismo, ha perdido su centro como ciudad o como pueblo. Y esto implica que sus ciudadanos –los más antiguos y los menos antiguos- tienen extraviado su sentido de la orientación urbana y una dificultad añadida para encontrarse con los demás ciudadanos.
Aunque Torrevieja, por su juventud como núcleo urbano, carece de edificios histórico-monumentales, el centro histórico-activo estaba situado en el entorno del mercado de abastos y de la Plaza de la Constitución. Pero, en los últimos años, precisamente los que coinciden con el mayor crecimiento económico y urbanístico de Torrevieja, el antiguo centro ha entrado en barrena junto con La Plasa, mientras que hemos visto despuntar otras zonas geográficas (el eje Carrefour – centro comercial Habaneras y la zona de la estación de autobuses – Mercadona, pese a la depauperada situación de la colonia San Esteban).
No merece la pena detenernos ahora en enumerar las posibles causas de la pérdida del centro ni en los responsables de la misma,  pues lo que se pretende es iniciar un debate que produzca actuaciones para intentar la recuperación del centro perdido de Torrevieja. Y no vale como excusa decir que en estos momentos hay crisis o recesión económica. ¿Acaso el declive del centro no se produjo en los momentos de mayor pujanza económica y poblacional de la ciudad? ¿No es cierto que las medidas revitalizadoras contribuyen a salir o paliar las crisis? Tampoco podemos añorar el conjunto histórico-monumental que nunca tuvimos (y cuya rehabilitación sirve como motor del desarrollo de los centros de núcleos urbanos más antiguos).
Lo primordial, a mi entender, es abrir ya un debate y un concurso de ideas entre la ciudadanía para revitalizar el centro de Torrevieja.
Apunto una serie de ideas y propuestas en este debate (para la acción).
El centro debería tener una actividad comercial, recreativa y socio-cultural muy variada que resultara atractiva para ciudadanos de todas las edades y condiciones socio-culturales, y que, en gran parte, estuviera en funcionamiento después de las 15 y de las 20 horas, tanto en días laborables como en festivos y fines de semana, y durante todos los meses del año. Ello permitiría, además, crear más empleo. Hay ejemplos de muchas ciudades donde la competencia de tiendas y bares tiene un efecto multiplicador.
Habría que combinar la iniciativa privada con la pública (subvenciones, créditos, desgravaciones fiscales, actividades…). Se me ocurre que sería bueno abrir en el centro un espacio municipal con biblioteca e Internet gratuito para estudiantes y no estudiantes, abierto, al menos, hasta las 24 horas y durante los festivos y fines de semana.
Resulta ineludible acometer cuanto antes la peatonalización del centro de Torrevieja: desde la c/ Ramón Gallud –e incluso la c/ Caballero de Rodas- hasta los paseos Vista Alegre y de la Libertad y desde la c/ Orihuela hasta la c/ Apolo. Ello implica fomentar los aparcamientos en su entorno y un rediseño de la totalidad del tráfico en la ciudad que incluyera un transporte urbano regular y de calidad y carriles-bici. De esta forma, se favorecería la comodidad y la afluencia de personas al centro y, con ello, crearíamos un lugar de encuentro entre los ciudadanos.
De una forma indirecta, también contribuiría a revitalizar el centro -y al conjunto del municipio- la mejora y el desarrollo de las infraestructuras educativas, así como afrontar y resolver la problemática de la seguridad ciudadana (Comisaría de Policía Nacional y estructura profesional de mandos superiores en la Policía Municipal).
¿Qué hacer con el deprimido y deprimente centro comercial La Plasa? En primer lugar, reconocer sin ambages que fracasó estrepitosamente como edificio comercial múltiple y que resulta inutilizable para otra actividad.
Tres ideas se me ocurren al respecto:
1ª Demolerlo y dejar ese espacio libre como una plaza pública con vegetación mediterránea muy seleccionada y cuidada.
2ª Ofertar ese espacio a una superficie comercial atractiva para los consumidores (en exclusiva o de forma compartida).
3ª Construir en ese espacio un centro municipal cultural y recreativo (donde podría ir la biblioteca de la que hablé antes).
Naturalmente, habría que buscar otra ubicación para el mercado de abastos –peor que le ha ido con La Plasa seguro que no le iba a ir-.
Una reflexión final: la recuperación del centro de Torrevieja no tiene que ir en detrimento de otras zonas, barrios y urbanizaciones de la ciudad. Una ciudad es un todo que se retroalimenta: si recuperamos el centro, también contribuiremos a revitalizar al resto de las zonas y, sobre todo, a mejorar la calidad de vida del conjunto de los ciudadanos. En definitiva, contribuiremos a recuperar el alma perdida de Torrevieja, de la que también forman parte -que nadie lo olvide- los ánimos de los muchos ciudadanos torrevejenses que proceden de otras latitudes.

3 Comentarios

  1. Creo que este artículo pone el dedo en la llaga de la deriva a la que el PP ha conducido a Torrevieja con su modelo de urbanismo caótico y depredador. PedroJeta se ha cargado el centro comercial de nuestro pueblo -pese a que utilizó a muchos de los comerciantes para montarse como Alcalde-.
    Estoy de acuerdo con el análisis que hace el Sr. Carcaño y pienso que el engendro de La Plasa debe desaparecer ya. Tenemos que recuperar el centro de Torrevieja como lugar de encuentro de los ciudadanos. Perro esa tarea es algo que nos compete a todo el puebo, y no sólo los políticos y a los comerciantes. Que siga el debate y que sea productivo.

    María

  2. Ya puestos a grandes ideas yo propongo otra:¿Por que no lo usamos como deposito carcelario o comisaria? Las 4 almenas cual prision estatal ya estan hechas…y la arquitectura del edificio a mi solo me recuerda eso, vamos que es bonico por los co…

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