Parábola de la corrupción, la ambición y una caja

Había una vez…
Una gran hacienda dividida en parcelas, que producían mucha riqueza. Tenía muchos trabajadores que la hacían prosperar; y unos gobernantes y administradores, a los que les habían arrendado dicha hacienda.
Estos, muchos eran honestos pero otros resultaron ser trapichistas, especuladores, mangantes de tomo y lomo que vivían y desarrollaban sus funciones, en apariencia, honestamente en esta gran hacienda donde la riqueza más para unos pocos que para la mayoría, era patente. Pero heme aquí, que como la ambición no tiene limites y la tentación menos, algunos gobernantes y administradores de las parcelas, “inocentes” ellos, fueron metiendo en sus bolsillos, lo que con malas “artes” sacaban a “hurtadillas” creyendo que los demás, no se darían cuenta de su escandaloso ladronicio; y poseídos de ciega ambición y necia inteligencia, empezaron, con chapuzas por aquí, especulaciones y chanchullos por allá. Dando al traste sus trapicheos de mangantes de elite, cuando la riqueza de la hacienda se desinfló como globo pinchado, y el macro negocio de esos ladrones, les estalló y llenó de mierda a toda pastilla a esta gentuza y también a otros turbios escándalos que se habían extendido por toda la hacienda como un derrame de chapapote que todo lo ensucia.
Ahora, los gobernantes y administradores honestos no corruptos, tratan de hacer “limpieza” y reflotar la hacienda; pero se entrenan a esa otra clase de ambición también muy extendida de obtener parcelas lucrativas, de poder y se tiran a tumba abierta para hacerse con cargos e instituciones, en todos los ámbitos de gobierno y es una desvergüenza y una triste imagen que proyectan estos gobernantes administradores que se destripan y se sacan los ojos, por hacerse, con una “cajita que no está vacía”.
Esta es la parábola de esta hacienda. De la ambición y la corrupción, en sus diferentes facetas; poder y riqueza y la trágica situación de la hacienda y los simples trabajadores los administradores de a pié.
Ahora la “caja” está a la espera, haber quien se hace con el triunfo de poseerla. Los millones de la corrupción robados, como se saben todas las leyes y sus trampas y artilugios….

Josefina García

1 comentario

  1. Bonita parabola , ya era hora que alguien dijese las cosas por su nombre , te ha faltado poner algunos ejemplos , el Vera( ojo, el de los fondos reservados), un tal Roldan de todos conocido, una tal Aida , acaso un Ministro de Transportes o un Rubio , sin olvidar a los que cambiaron las leyes, para que su «falta administrativa» , precribiera……………se pueden agregar muchos mas , yo he enumerado , los altos cargos y comprobados o enjuiciados , para los «supuestos», se lo dejo a otros , por lo tanto felicitote por tu parábola

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