Dos pesos, dos medidas

Me ha llamado la atención una noticia que circulaba por la prensa hace un par de semanas más o menos. Me refiero a la detención de un pederasta británico que figuraba en la lista entre los más buscados en su país. Resulta que este señor se encontraba plácidamente sentado en una de las maravillosas terrazas que hay en la costa mediterránea de este país. Hasta ahí todo muy bien, todo el mundo tiene derecho a tomarse una cervecita fresca, si no fuera por el detalle de ser quien es y de haber sido reconocido por una compatriota suya que trabajaba en el local y que anteriormente había trabajado como agente penitenciaria, lo que le resultó útil a la hora de ingeniárselas para retenerle atado a la mesa (o silla) hasta que viniera la policía y lo detuviera. Una escena de película, vamos.
Estarán ustedes pensando qué tiene de especial esta noticia, aparte de la brillante actuación de la señora que lo retuvo, para que me llamara la atención. Lo que no entiendo es cómo pueden vivir aquí, de manera impune, personas que están siendo buscadas en su país por un delito tan serio como es la pederastia. Supongo que sea por el status social que se les otorga a unos y a otros extranjeros que deciden venir a vivir y a trabajar en España.
Cualquier ciudadano no comunitario que pretenda sacar su permiso de residencia y trabajo aquí necesita demostrar por fuentes oficiales que carece de antecedentes penales en su tierra desde su mayoría de edad penal hasta los tres meses anteriores a la solicitud del permiso, por si acaso hubiera cometido algún delito en un corto viaje que hiciera. Mientras que, si eres comunitario, pasas por la terminal del aeropuerto y nadie te dice nada. Bueno, alguna vez puede que se diga: «Buenos días, pase usted caballero».
No quiero decir que las autoridades sean demasiado exigentes con los no comunitarios, lo que quiero decir es que me parecen ser muy permisivos con los que pertenecen a la CEE. Lo que creo es que ningún país debería dar vía libre a ningún delincuente, sea de donde sea.

Simone Tom

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