Periódico de Torrevieja nº 442

Al dar comienzo este nuevo año, cuando el frío no es tan sólo externo, sino que está calando hasta el fondo de los bolsillos, en las empresas y en las familias; los políticos son los únicos que siguen tranquilamente con sus proyectos, sus piedras y sus inauguraciones, como si vivieran en otro mundo distinto, en el que nada de esto les afecta.
Llegó ya este 2011, en el que muchos tienen puestas sus esperanzas, un año de elecciones municipales y autonómicas, en el que habrá movimientos y mucha actividad, múltiples visitas, como ya estamos viendo, y soluciones para algunos problemas, por eso hay quien dice que debería haber elecciones con más frecuencia. Y llega después de unas fiestas de Navidad y fin de año en las que se ha visto de todo, hasta incluso quien se llevó el patrón al restaurante, llegando al extremo de esa forma tan exagerada que se tiene de utilizar a la Iglesia -con su consentimiento y aceptación a veces- para el propio beneficio; algo por lo que se pone en duda si realmente creen en Dios, al menos en el que nació en un humilde pesebre, rodeado de pobres, a quienes tal vez muchos ni se acercarían, a ese Dios que no quería ostentosos museos, ni catedrales, ni palacios; que ayudaba a los necesitados, sin humillarles, y expulsaba a los mercaderes del templo. ¿Alguien recuerda esto? Porque más parece que se intentara «adquirir» un lugar en el cielo para el futuro, ya que aquí se tiene todo controlado de esa forma. Si es así, deben de creer que Dios es tonto y se le puede engañar con grandes regalos, adulaciones y agasajos. A fuerza de tanto practicar el sistema, se llega a pensar que todo funciona igual.
Comencemos el año con energía suficiente para sobrellevar el temporal, poniendo al mal tiempo buena cara y mejor temple, que puede pasar de todo.

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*


*