Desde el Campanario nº 466

Caritas Diocesana de Orihuela – Alicante, por su labor con los pobres y desfavorecidos, así como con aquellas personas que están en el paro y no disponen de un puesto de trabajo, junto con las Caritas de Valencia y Castellón, ha sido galardonada por la Comunidad Valenciana con la medalla de la Distinción.
Caritas, como institución de la Iglesia Católica y, en este caso concreto, de la Iglesia de la Inmaculada de Torrevieja, tiene la obligación de ejercer la “Caridad” pero siendo consciente de que no puede, ella sola, resolver los problemas que actualmente tiene nuestra sociedad como es el desempleo y la falta de subsidios por el mismo.
Caritas Nacional, presentó recientemente en nuestras Cortes un informe denunciando el aumento de la pobreza en España y de la situación en que se encuentran aquellas familias cuyos miembros están todos en el desempleo, la reacción de nuestros políticos no ha sido la adecuada para resolver el problema acuciante de estas personas.
Nos encontramos ante un cambio político de nuestros gobernantes que, aunque en sus campañas han proliferado sus ofertas para reducir el desempleo, esta labor, no nos engañemos, será larga y penosa, pues, nadie tiene la barita mágica que resuelva esta situación en poco tiempo.
Caritas de la Inmaculada de Torrevieja, está montando, paralelo a la sección de acogida primaria, una acogida sobre el empleo, para lo cual está preparando un taller de “Orientación Laboral” para todas aquellas personas que sienten inquietud y no desfallezcan en la lucha diaria de la búsqueda de trabajo. Caritas les ofrece asesoramiento de cómo preparar, planificar y organizar esta lucha contra el desempleo, poniendo a su disposición los cursos y recursos que para ello tiene proyectados.
Nuestra sede se encuentra en la C/Vicente Blasco Ibáñez, 43 de Torrevieja y allí les atenderemos los martes, miércoles y jueves de 09:30 a 12:00 h. y jueves tarde de 17:30 a 19:00 h.
Amar al prójimo, es estar atento en todo momento y prestarle nuestra ayuda cuando nos necesite. Son muchas las familias de nuestra ciudad que carecen de lo necesario para poder vivir, han perdido sus trabajos y no reciben ningún tipo de ayuda económica por parte del estado. Y no cabe duda que desde “Cáritas Inmaculada” un grupo de voluntarios intentan devolver la sonrisa y la esperanza a cada una de las personas que se acercan a nuestras oficinas en busca de ayuda y orientación para reencauzar sus vidas.
Este es uno de los deberes del cristiano, ayudar a nuestro prójimo, a nuestro hermano, a nuestro vecino. Todos en la vida necesitamos de alguien que nos levante cuando caemos, necesitamos de palabras de ánimo en el momento de debilidad. No podemos ser indiferentes cuando nuestro hermano está atravesando el desierto, no permitamos que nuestro corazón se endurezca al ver que nuestro prójimo necesita ayuda. Dios conoce nuestras debilidades, Él mismo dijo a varios de sus hijos ¡Esfuérzate!

Carlos García

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*


*