Animal atrapado y animal humano

Quisiera denunciar un lamentable hecho acaecido en la tarde del día 7 de mayo, y que me indigna tan sólo al recordarlo.
Hace varios días observé (como muchas otras personas) cómo un gatito de raza siamesa (con toda la pinta de gato casero, quizá perdido o abandonado), maullaba desesperadamente atrapado en el interior de una profunda cavidad que pertenece a la ermita situada en el Parque de las Naciones, que da a la calle César Cánovas Girada. Yo llevo cuatro días viendo al animal atrapado, pero otras personas me han dicho que lleva varios días allí, sin poder salir y sin agua y comida.
Ayer (día 6), hablé con un empleado de dicho parque (concretamente con el del turno tarde/noche), explicándole el problema para que hicieran algo para rescatar al animal. Me dijo que ellos no tenían la llave de la ermita, que al día siguiente la pedirían al Ayuntamiento, y me prometió que bajarían con una escalera o una cuerda y lo sacarían. Hoy (día 7) por la tarde, me he acercado a ver si efectivamente se había liberado al animal, y nada, ahí sigue el pobre maullando mirando hacia arriba. Después de lanzarle algo de comida, me dirigí a la caseta del empleado del parque. Le dije que el gato aún seguía allí, que había faltado a su palabra, y que si no pensaban hacer nada al respecto.
Y AQUÍ VIENE LO MÁS INDIGNANTE. El empleado municipal, repanchingado en su butaca, me dijo en tono burlón «que no lo había visto», a lo que repliqué indicándole que eso forma parte de su trabajo y que comprobara que el felino seguía allí… cuando de pronto, con la cara enrojecida y preso de ira, se dirige hacia mí en tono chulesco y amenazante diciendo «que quién era yo para criticar su trabajo», ordenándome que saliera inmediatamente de la caseta. Yo seguía recriminando su actitud pasiva, cuando me agarró fuerte el brazo y me arrastró hasta la puerta. A continuación me sacó a empujones al exterior, al más puro estilo «matón de discoteca».
Es lamentable e indignante que un ciudadana (no ya por ser mujer) sea tratada de una manera tan vil por un sujeto (empleado municipal), con tales maneras, que come gracias, entre otros, a mis impuestos.
Y mientras tanto, el pobre animal continúa cautivo.

María Asenjo

5 comentarios

  1. Me parece indignate que pueda pasar esto en este pueblo, tanto dinero que se va despilfarrado a tantos sitios y nadie puede ir a sacar un pobre animal?

  2. Por fortuna, (viendo que los empleados del parque pasaban olímpicamente del tema), nos pusimos en contacto con los chicos que llevan ahora la perrera municipal, y con esfuerzo lograron rescatarlo. Ahora lo tienen allí para ver si alguien lo adopta. Gracias a éstos chicos y a su esfuerzo por su protección y desvelo por los animales abandonados de Torrevieja, que ni cobran subvenciones ni nadie los apoya..

    Lo del individuo éste empleado del parque, tremendo. ¡¡Con la de parados que hay!!

  3. Al energúmeno ése, más vale que lo echen a la puñetera calle. personas asi no se merecen tener trabajo pagado por nuestros impuestos.
    Así va el pais.

  4. Esta es la España de hoy, sin respeto a la gente ni mucho menos a los animales. Me alegro que el gatito esté ahora en manos de alguien que lo cuide con la dedicación y el cariño que se merecen nuestros animales de compañía.

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