El Periódico de Torrevieja nº535

Cada vez que llega final de mes y vemos cerrar varios establecimientos comerciales, la tristeza nos invade un poco más. Un escalofrío recorre los ánimos de los emprendedores y las calles se vuelven más sombrías. Cómo recordamos aquel tiempo en que era tan difícil encontrar un local comercial libre por Torrevieja. ¿Qué está pasando con nuestro comercio local? Parece no tener solución, dicen muchos. Otros mantienen la esperanza de que pasará la moda de los centros comerciales y el centro de la ciudad volverá a ser lo que un día fue. Lo cierto es que la alegría de nuestras calles queda mermada con la ausencia de pequeños comercios, con sus escaparates, luz, sonido y ambiente festivo. Siempre hay quienes se animan y montan nuevos negocios, intentando hacerle frente a la mala situación actual. Algunos sobreviven mal que bien, pero otros van cerrando sus puertas a los pocos meses. Hay casos también de establecimientos de ésos de toda la vida, que han estado ahí durante varias generaciones y ya no pueden aguantar más; dejando una honda tristeza en el vecindario. Pero la situación está así, mal que nos pese y nos aflija. Se tiene la sensación de que no se ha potenciado lo suficiente a este sector, tan importante para la vida de una ciudad. No se ha encontrado el modo de ayudar al pequeño comercio. Ni las distintas campañas, ni ferias, ni demás intentos han conseguido sacar adelante al sector. Con tristeza vemos, cada vez que cierra uno, como que algo nuestro se va. Aquellos que creemos que el comercio local es la vida que mueve a un pueblo o una ciudad no podemos por menos que sentirnos entristecidos con el panorama actual de calles y plazas, repletos de carteles con: «se vende», «se alquila» o «se traspasa». Algo más habría que hacer para ayudarles a subsistir, ¿no creen?

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*


*