La esterilización como herramienta para luchar contra el abandono de animales (parte I)

Desde comienzos de los años ochenta, las diferentes administraciones públicas en España asumieron que el abandono de animales de compañía constituía un problema sanitario que había que solucionar. Como solución, los ayuntamientos y diputaciones, organismos competentes en esta materia, iniciaron una serie de campañas que en la mayoría de los casos se tradujeron en la creación de unos servicios de recogida de animales abandonados que, posteriormente, eran sacrificados. Según avanzaron los años ochenta y noventa, la evolución de la sociedad civil integra en esta problemática otros aspectos como la protección de los animales exigiendo a las administraciones que en los distintos sistemas de recogida se tuviera también en cuenta el bienestar de los animales. Como consecuencia, las administraciones regionales van publicando leyes de protección animal que, entre otras medidas, regulan los sistemas de recogida de animales abandonados introduciendo elementos de bienestar animal: plazos de estancia de los animales en las instalaciones antes de ser sacrificados, condiciones mínimas de estancia, sistemas de recogida y de eutanasia…
Así, en España, nos hemos dotado de una infraestructura de recogida de animales extremadamente cara de mantener y que además no resuelve el problema, ya que se siguen abandonando animales de compañía y se siguen sacrificando estos animales en los centros de recogida.
En definitiva, lo que nos ha ocurrido es que, a pesar de haber montado una onerosa estructura con cargo a fondos públicos que garantiza la retirada más o menos inmediata de los animales de la vía pública, no hemos actuado en el plano de la prevención, no estamos identificando la raíz del problema ni corrigiendo los errores en origen. Solo actuamos cuando el problema, el perro o gato abandonado, ya ha sido abandonado.

Brigitte
Dogsatlarge

1 comentario

  1. La solución es tan facil: para que no se sacrifiquen perros ni gatos, se esterilizan los que hay (en las casas y en la calle) y se prohibe el comercio!

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