Catarsis, nos llega una catarsis.

Se ha dicho toda la vida que para ser jesuita había que pasar una última prueba de fuego que nada tenía que ver con la docencia y el saber. Debían quedarse pegados a una pared lisa de cualquier habitación, cuando los tiraban hacia ella ligeros de ropa. Pues bien, me sonrío algo orgulloso de que tengamos un Papa jesuita que según las malas lenguas no se deja llevar fácilmente… y sin que tenga nada que ver con ello, me satisface muy mucho, también, haber leído hace días que UNIJES (Federación de Centros Universitarios jesuitas en España) promueve un manifiesto y un debate público sobre la crisis política e institucional de nuestro país. No es que descubran nada nuevo ni ignorado, pero lo bueno sería que al mismo, se unieran los intelectuales y todas y cada una de las instituciones, academias, y universidades. (Dado que “nosotros los pecadores” -como dice la tata Manuela cuando reza el rosario,- no portamos vela.)
Esta federación que, caso insólito, empieza declarándose culpable por omisión o descuido, apela sobre todo a revisar nuestras conductas. Mejor y antes la de cada uno pues no creo en regeneración colectiva alguna.
Dicen y estoy de acuerdo que por cada político corrupto hay un corruptor no político.
Que es absolutamente necesaria una reforma de la enseñanza y yo digo otra vez que el Estado, no el Gobierno, tiene que recuperar esa competencia…aunque me pregunto inmediatamente quien es el Estado aquí en España y donde se encuentra.
Que es necesaria de una vez por todas, la separación de poderes, pero Rajoy, mi remiso, ya se ha puesto de acuerdo con los otros para hacer nombramientos en un Constitucional que debiera desaparecer.
Dicen en el manifiesto muchas cosas buenas .Transparencia, toma ya, ley electoral la bicha, funcionaros preparados y bien pagados para que no hagan falta asesores a los que gobiernan, reforma fiscal y nada de mentiras ni manipulación en los medios. Periódicos, radio, tele, y ni en el tuiter ese. Poca cosa.
Y quien o quienes arreglan esto.
Esta tarde en la radio el tertuliano Andersen se ha puesto apocalíptico –el se llama Juan- y dice que como estos no pueden, no deben y no hay otros a la vista, será una Revolución con su Napoleón de después…Yo le he contestado que no se preocupe que todos los que se sientan en el Congreso, todos, van a entrar en catarsis un día de estos.
Me enredo en la misma historia de siempre para terminar perplejo y cabreado. Cuando podía haber dejado escrito que ayer volvió a pasar por delante de mi balcón la Virgen del Carmen en procesión hacia el puerto después de la celebración de una Eucaristía multitudinaria como todos los años. Que es la Virgen del Carmelo desde siglos y que es la tradición la forja de los pueblos. Patrona de los marineros y de la Armada Española que mira por donde me enteré de otra simpática acepción que tiene el tajamar de los buques de guerra. Torrotito. To-rro-ti-to. ¿A que os gusta queridos lectores?.

JortizrochE

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